La Verdad
Una Despedida, Muchos Agradecimientos
Por: Pastor Santamaria
Este, posiblemente mi ultimo articulo en este periodico, tiene como objetivo darle gracias a todos mis estimados lectores por haberme soportado por casi cuatro anos durante los cuales tuve el privilegio de meditar con ustedes en diferentes temas recurriendo al sentido comun y especialmente a la Palabra de Dios, de donde derivamos toda fe y sabiduria para vivir mejor.
El objetivo de 92 articulos que escribi fue primordialmente el intentar ver la verdad de la existencia, que contrasta tanto con las fantasias que inventamos para aliviar nuestra pesada carga que a diario nos hechamos encima y que, en vez de ayudarnos, terminan hiriendonos el alma y destruyendo nuestra dignidad de seres humanos creados por Dios.
Vimos que muchos dolores podrian evitarse si pudieramos ver claramente la verdad de las cosas. Que habria menos frustraciones si, en vez de perseguir burbujas de jabon, caminaramos sobre caminos firmes. Que podriamos disfrutar muchas alegrias si pudieramos ver con claridad la fuente de la verdadera
felicidad en vez de correr tras las promesas de un mundo que solo ofrece placer derivado del poseer cosas que, infortunadamente, se desvanecen dejandonos solo sudor y en muchas ocasiones lagrimas de frustracion.
Por medio de estos articulos, entre otras cosas, tuvimos la oportunidad de
meditar en temas como: las falsas expectativas que tanta desilucion conllevan; las excusas que siempre inventamos para justificar nuestros errores; el poder del perdon; la importancia de disfrutar las cosas buenas
que nos da Dios; la necesidad de ser agradecido; la manera de manejar el
dinero; la importancia de saber escuchar; el proposito de nuestras vidas; el reto de ser padres; el lenguaje del amor entre los conyuges; ?a donde se fue el amor?; ?es posible la felicidad?; la apariencia fisica no lo es todo; etc. etc; todos con el objetivo de ayudarnos a ver la realidad de Dios en medio de toda circunstancia.
Fue un recorrido por diversos parajes donde el ser humano tiene que, por
fuerza, caminar a diario, descubriendo que por buenas intenciones que se posean, sin la ayuda de Dios, se quedara tarde o temprano tendido en el camino, solo y golpeado como en la historia del buen Samaritano que nos habla la Biblia, donde incluso un sacerdote y un levita desviaron su camino
para evitar dar ayuda al hombre que habia sido robado y golpeado
inmisericordemente. (Lucas 10: 25-37) Como ese hombre golpeado, nosotros debemos aceptar que solo
podemos encontrar cura bajo el cuidado de nuestro Senor Jesucristo quien dio su vida por su inmenso amor hacia nosotros para salvarnos; que solo El, por medio de la fe, puede aliviar nuestra pesada carga fisica y espiritual.
Por mi parte, tambien debo seguir mi caminar, regresar a Canada, junto con mi esposa, para cumplir el anhelo de estar cerca de todos mis hijos y disfrutar del nieto que espera una de mis hijas en diciembre. Sin embargo,
fue un privilegio haber vivido aqui en Grand Island, en donde conoci a tanta gente de valor y en donde, de muchas maneras, Dios me mostro cuanto es su amor por todos sus hijos. La Iglesia Luterana Cristo Cordero de Dios, fue un refugio santo donde vi claramente como el dolor, la esperanza y la fe pueden
convivir sin contradicciones siempre y cuando cuenten con el amor de Dios, que por medio de nuestro Senor Jesucristo, sigue cumpliendo su promesa de no dejarnos solos ni aun en medio de las mas dificiles situaciones.
Agradezco al senor Oscar Daniel Erives, presidente y director de este periodico, y a todos los amables lectores quienes en muchas ocasiones me expresaron su carino y aprecio por el efecto positivo que experimentaban al leer las meditaciones de esta columna. Le pido al Dios Todopoderoso que los
siga protegiendo y guiando en todo momento.
Me despido con las palabras de la Biblia, en el libro de Eclesiastes 12:13-14: “El discurso ha terminado. Ya todo ha sido dicho. Honra a Dios y cumple sus mandamientos, porque ese es el todo del hombre. Dios habra de
pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto.” No olviden queridos lectores, que si atesoran en su corazon la Palabra de Verdad y creen en Jesucristo, viviran mejor aqui y en la eternidad. ?Que
Dios los bendiga a todos!
__________________________________________________________________________ El Reverendo Jorge Santamaria es pastor de la Iglesia Luterana "Cristo Cordero de Dios" de Grand Island. Para sus preguntas puede escribir a "Buenos Dias Nebraska" o llamar al telefono (308) 389 4611 o enviar su mensaje electronico a: pastorsantamaria@hotmail.com |